Víctor Castillo

Falcón, Venezuela, 1992

Desde pequeño reconoció su atracción por las letras, sin embargo, la vida lo lleva a graduarse como T.S.U. en Mecánica en el IUTC donde encuentra una nueva motivación al inscribirse en el grupo de artes de la institución y realizar su primer monólogo titulado 2 de azúcar.

En 2020 encuentra su propia voz al aventurarse en la poesía y escribir ¿Qué pedo con Pedro?, un libro que narra la vida de un vagabundo que conoció al llegar a una ciudad que le abrió las puertas: la Ciudad de México.

Es creador de Hartaletra, un espacio de encuentro en Instagram para los amantes de las letras, y del podcast Parece poesía disponible en Spotify.


Náldo
Una esperanza dentro de una vida abstracta

Náldo es uno de los millones de casos completamente extraños en la perspectiva de la normalidad; una persona de las pocas que existen que luchan por encontrarse en este mundo y sus mil formas. Con una gran carencia existencial, camina sin rumbo fijo para encontrarse. Se enfrentará a un camino con múltiples realidades que le darán razones para EXISTIR.

Una batalla contra sus propias ganas de saber el motivo de su inesperada huida, cuenta con dieciséis días para descubrir qué quiere ser. Una travesía que le mostrará además de diferentes formas de vivir, experiencias dulces y amargas que son reales.

Quien lo conoce no lo recuerda, pero quien lo recuerda no lo conoció. Una manía abstracta de saber llevar lo que nunca tuvo hasta ahora: VIDA.


Pericoperro

Pericoperro es un blog diferente en el que Víctor Castillo nos muestra diversas situaciones de la vida.

Parece  poesía

Además de escritor y poeta, Víctor es anfitrión del peculiar podcast «Parece Poesía» en Spotify.

Entrevista a Víctor

—¿Cómo y cuándo empezaste a escribir?

Fue curioso, creo que de chico nunca me visualicé siendo escritor pero la curiosidad jugó un papel importante. Empecé a escribir a los trece años y todo se lo debo a mi madre. Ella es de esas señoras que, si no tienen el lugar indicado para guardar o colocar cualquier cosa, simplemente la sella en una caja y lo conserva hasta que consiga ese lugar. Eso les pasaba a los libros, teníamos sólo los necesarios fuera de la caja: el de matemáticas, historia y alguno que otro extra. No teníamos biblioteca así que cuando necesitábamos buscar algo en específico consultábamos su caja.

Entre mis tareas y clases me habían asignado realizar un cuento, no sabía lo divertido que me resultaría esto. Con ayuda de un libro que relataba la historia que conocemos de Navidad escribí una versión diferente pero, lo que llamó mi atención, fue la facilidad con la que al escribir visualizaba en mi mente la continuidad de esa historia. En ese momento, entendí que era bueno haciéndolo.

Comencé escribiendo frases, ideas, algo sin sentido, pero siempre idealizando esa meta personal de querer hacer algo importante con esto, hasta que un día entre mi búsqueda de querer ser parte de las letras y todo lo que representa este mundo, decidí buscar en la caja para saber qué tanto guardaba. Fue grandioso poder encontrar obras que han marcado la historia de la literatura como “Don Quijote de la Mancha” o “Los miserables”. Libros que no pensé encontrar en casa, ya que ahí no hay esa fascinación por los libros, y otros que, poco a poco me fueron guiando en este camino y por los que aún agradezco el poder abrir esa caja. 


—¿Qué géneros literarios escribes y por qué?

Escribo poesía, de tal forma que a lo mejor muchos consideren que no lo es, pero lo hago. Escribo cuentos que me generan la necesidad de crear cosas nuevas, aventuras extrañas, personajes coloridos, pero siempre con algo para aportar, para mostrarles.

Siempre he considerado que la mejor escuela es aquella que enseña con ejemplos propios y situaciones y nos muestran lo que hasta ese entonces no lo sabíamos.

Además, escribo novelas de diversos colores y olores, con historias sencillamente únicas, con sentimientos y ruidos comunes que podrían pasar por cualquier vida ajena y con un toque extra de imaginación para no aburrirnos. 


—Explica a los lectores qué van a encontrar en tus libros.

Siempre digo que escribo innecesidades, un término personal que me gusta y que en mis libros implica cosas que nadie necesita leer, y es eso, encontrarán palabras rebuscadas, historias que nadie cuenta, la locura amistosa entre historias cotidianas de cosas que no vemos como ejemplos para la vida. También, cuentos con mucha inventiva y una poesía rara que nos deja imaginar que podemos ser parte de ella.

Todo esto lo hago siempre con la idea de apropiarnos de las situaciones que reflejo en mis letras y ligarlas con nuestro alrededor, con lo que somos o dejamos de ser, haciendo protagonistas de cada libro al Yo y al alma. 

—¿Qué es lo que más te ha costado escribir durante tu proyección como escritor/a?

Sin duda alguna, mi biografía. Para mí guarda un significado muy importante porque aunque no esté explicito su nombre, en ella expreso momentos que compartí junto a alguien especial.

Durante mucho tiempo fui acompañante de aventuras de una persona muy especial para mí y que hoy ya no está. Gracias a ella logré pertenecer a un grupo de arte que formó parte de lo que hoy soy. Me ha resultado un poco difícil con el tiempo seguir teniendo aventuras sin ella, por lo que decidí hacerla parte de esta travesía literaria en muchas ocasiones y así, seguir viajando aunque ya no sea físicamente. 

—Si tuvieras que elegir un personaje/poema/ escrito de tu creación. ¿Cuál elegirías?

Me gusta mucho una frase que escribí hace mucho tiempo, “lo imposible solo existe cuando tiene i y m al principio”. Siento que es algo que me representa porque suelo ser una persona que no se regresa, que no se detiene cuando tiene algo en mente ni retrocede, aunque reconozco que algunas cosas no han salido bien. Me parece que la única forma de saber lo qué sucederá más adelante es estando ya ahí, siendo el primero en verlo.

Siempre escondo similitudes personales en mis personajes y creo que todos en cierto momento como escritores(as) lo hacemos pero no siempre lo dices todo, me resulta más revelador identificarme en frases.  

—¿Quiénes son tus referentes literarios? ¿Crees que influyen en tu forma de escribir?

No tengo referentes literarios, en todo el tiempo que llevo escribiendo, conociendo nuevas historias y explorando he leído a otros, pero para ser sincero no es lo que busco. Sí que hay uno que otro autor que escribe de una forma atrapante, pero en mi caso, no considero que sea algo que pudiera crear una fijación suficiente para influirme.

Me parece que más allá de conocer libros memorables, el tiempo pasa y la forma con la que atraes a los lectores también, imaginarnos diferentes escenarios capaces de conseguir la atención de otros constantemente va variando y es tal vez lo que me causa interés, redescubrir nuevas formas de escribir un “había una vez”.

 


—¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído que te haya marcado y por qué?

El primer libro que leí poco después de encaminarme a esto fue Don Quijote de la Mancha. Conozco personas a las que no les gusta, sin embargo, a mí me fascina. Es una historia que te lleva por la inventiva de otra de una forma que disfrutas imaginar. Parte de lo que apreciamos en ella nos hace divagar entre lo real que suele ser aburrido con lo que no existe y es muy llamativo. Creo que muy pocas historias logran eso y, como lector, me apasionan las historias que poseen algo diferente, un motivador distinto a lo que ya has leído porque es lo que disfrutamos, seguir explorando y conociendo.


—¿Qué esperas de esta publicación?

Como escritor me gustaría encontrar lectores que se identifiquen con las historias que escribo. Escribir sólo por hacerlo no es algo que tenga en mente. Lo hago para las personas y descubrir aquellas que le compartan a otros lo que han encontrado entre mis páginas y que, en el mejor de los casos, los motive a crear nuevas historias.

Como persona, espero seguir creando mundos no solo en el papel sino en el plano físico, lugares seguros donde podamos interactuar quienes escriben, leen o están por hacerlo, sería increíble hacer que tus publicaciones consigan un hogar en otras personas.

—¿Qué le dirías a esas personas que están iniciando en la escritura?

Les diría que no existe una mala idea, sólo hay que trabajarla para convertirla en un éxito. Que todos los rechazos no significan que algo esté mal sino que, tal vez, lo que escribimos no siempre será para el mismo público y con esto me refiero a las editoriales.

Que no pasa nada autopublicar, al contrario, es un trabajo con las mismas oportunidades que otras porque hablamos del mismo trabajo en común, creer en lo que hacemos.

Que salgan a explorar y a conseguir inspiración sin miedos, que duerman con una libreta en su buró, que conversen lo que sueñan con otros porque seguramente y sin saber, tienen una grandiosa idea juntos que merece ser leída.

Pero por sobre todas las cosas, que escriban constantemente lo que les venga a la mente, sin temor a que lo que consigan sean ideas rebuscadas y sin conexión, pero que lo hagan sin miedo, porque estoy convencido que con mucho esfuerzo y dedicación por lo que más queremos, podemos hacer de ese inocente intento una verdadera obra de arte.

—¿Estás trabajando en algún proyecto o tienes alguno en mente?

Sí, Náldo es una historia que me ha costado cuatro años crear. Como escritor, siempre buscamos que cada detalle sea único y en mi caso soy de esas personas que hasta no conseguir lo que quiero, no lo dejo.

La historia puede que no sea perfecta pero el mensaje que escribí en ella sí lo es para mí. Fue un tiempo donde no solo investigaba o escribía para esta novela, cada que me venía a la mente algo diferente, lo anotaba y lo guardaba para otro nuevo título.

Escribí ¿Qué pedo con Pedro? hace dos años, un poemario ilustrado no solo con las increíbles imágenes que guardan sus páginas sino también, porque al leerlo nos permite imaginar el trascurrir de las palabras en cada poema solitario sobre una persona muy colorida y su caminar en la bonita Ciudad de México.

Tengo reservada una antología de cuentos que en cierto punto se entrelaza. Esta antología cuenta con una temática que aprecio desde muy chico: las cosas “imposibles”, como suelen decir.

Por ahora trabajo en una novela llena de polémica, secretos y curiosidades que espero poderles mostrar muy pronto.