José Luis Capella Cervera

Nació en Benaguasil, Valencia. Curioso por naturaleza, le encanta su trabajo, profesor de música, que desarrolla desde hace más de 25 años.

En su tiempo libre le encanta trabajar con las manos y aprender sobre cualquier tema; sus últimos logros, conseguir el título de Panadero y Pastelero. En la actualidad, estudia Confección y Moda para hacer ropa para muñecas e italiano. Le apasiona jugar con los números y coleccionar blythes. Desde niño es lector compulsivo, por eso ha decidido contar sus propias historias. Le gusta; viajar, inventar juegos, ver series y películas, y cantar en Karaoke con su pareja Arantxa.

 


Claro de luna

Adriana no recuerda su nombre, ni dónde está; tan solo algunas pinceladas sueltas difíciles de ubicar en su mente.

Ingresada en un estricto hospital psiquiátrico, tendrá que enfrentarse a una memoria llena de lagunas que se resquebraja cada noche.

Su oscuro y siniestro pasado se resiste a aclararse. Verdades mezcladas con mentiras, obviedades que no lo   son   tanto,   arena,   anillos,   una   pieza   musical, mariposas y hasta una niña detrás del espejo que tan solo ella ve, podrían ser clave para completar todos los huecos de su mente...

Aunque quizá haya cosas que sea mejor no recordar.


Entrevista al autor

—¿Cómo y cuándo empezaste a escribir?

—No recuerdo el momento exacto, ya que siempre imaginaba historias rocambolescas, oscuras y misteriosas en mi cabeza, que contaba a mis padres… Recuerdo, una vez, que mis padres compraron una vieja casa en un pueblo perdido de Teruel, aquella casa me fascinó por su antigüedad, su extraña última planta y sobre todo, una trampilla que descubrimos en la cocina, que llevaba directamente a una especie de cueva excavada en el suelo, supongo que para mantener cosas frescas, pero aquello a mí me hacía volar la imaginación, pensando en historias macabras que podrían haber ocurrido allí. Muchas veces, le contaba esas historias a mi madre, que me miraba raro, como pensando que se me había ido la cabeza o algo así.

En una libreta, tomaba apuntes de mis historias, no acababan de ser historias escritas, solo retales de ellas, creo que no fue hasta aproximadamente los 20 años cuando comencé a escribir cosas para mí.

Hace unos años, animado por mi pareja, ella también tiene una imaginación desbordante, incluso más que la mía, empecé a dar forma a las historias que imaginaba, presentándome incluso a un concurso de un centro educativo, y que increíblemente para mí, gané, y ya desde entonces, no he podido dejar de escribir…

—¿Qué géneros literarios escribes y por qué?

—Lo que más me gusta, sin duda, es lo oscuro, bordear esa línea entre lo real y lo irreal, indagar en la oscuridad, en los secretos que oculta la mente… aunque también he escrito cuentos y relatos infantiles, incluso me publicaron uno de ellos en una revista online recientemente y hasta uno de mis relatos se emitió por la radio, aunque en ese caso se trataba de un relato un poco alejado en cuanto a lo que suelo escribir, pues versaba sobre la violencia de género… ¡ah! y hasta he escrito una novela romántica, que quizá algún día vea la luz, pero sobre todo escribo relatos de temas variados, cuentos y especialmente novelas misteriosas y oscuras.

—Explica a los lectores qué van a encontrar en tu libro.

—Sobre todo, espero que pasen un rato entretenido leyendo, una historia de superación en busca de una identidad, dando valor a las cosas importantes que son para cada uno, por nimias que nos puedan parecer a los demás, que las cosas no se pueden dar por sabidas y, sobre todo, la importancia de valorar y entender a los demás: en sus miedos, en sus carencias, en sus ilusiones…

¿Qué es lo que más te ha costado escribir durante tu proyección como escritor/a?

—Lo más difícil para mí, es, sin duda, verbalizar una idea que tienes en la mente, cómo darle coherencia y cómo ir desarrollando poco a poco la idea. Por otro lado, hay algunos relatos o historias, que, en cierta medida, están sacadas de experiencias propias o de gente muy cercana, experiencias duras, con las que hay que ser muy cuidadoso y respetuoso.

—Si tuvieras que elegir un personaje de tu creación. ¿Cuál elegirías?

—De Claro de Luna, sin duda, a la protagonista, un personaje que, a pesar de los años, sigue manteniendo una inocencia infantil que no todos comprenden mientras ella no entiende lo que le ocurre y lucha a diario por comprenderse a sí misma y a los demás sin darse por vencida.

Pero si hablamos de todo lo que he escrito hasta ahora… sin duda un personaje de otra novela, un personaje femenino, llamado Muriel… una joven que es la tragedia personificada… espero que la podáis conocer pronto y enamoraros irremediablemente de ella como yo lo he hecho.

—¿Quiénes son tus referentes literarios? ¿Crees que influyen en tu forma de escribir?

—Pues sobre todo escritores versados en misterio, terror y aventuras, como Sir Arthur Conan Doyle, por lo que expondré más adelante y por las atmósferas que creaba, también es un importante referente, el mítico Edgar Allan Poe. No me gustan demasiado las historias intrincadas, me gustan más que sigan una línea recta en el tiempo.

—¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído que te haya marcado y por qué?

—Esta pregunta me encanta, me lo regalaron siendo un niño, El Mundo Perdido de Arthur Conan Doyle, obra que me abrió las puertas a un mundo infinito, creo que ahí empecé a leer y ya no he podido parar desde entonces.

—¿Tienes alguna anécdota curiosa del proceso de escribir para compartir con nosotros? ¿Cuál?

—El proceso de escritura es muy curioso, uno teclea botones y automáticamente una historia toma vida, tanta, que al final, empatizas o te enfadas con ciertos personajes que tú mismo has creado, para mí eso es magia, todo el mundo debería probarlo, más allá de que la historia llegue más o menos lejos, es algo que antes no existía y ahora sí.

Si me pides una anécdota, recuerdo que una de tantas veces que me senté delante del teclado y me dispuse a contar una pequeña historia, en concreto, un cuento para niños; cuando lo terminé y se lo di a mi mujer para que lo leyera, me miró con cara de póker… Me dijo ¿esto es para niños?… lo releí y era toda tragedia triste de amor y desamor con un final trágico. El relato se transformó justo en todo lo contrario a lo que pretendía expresar en un principio.

—¿Qué esperas de la publicación de tu obra con Ediciones Passer?

—Es una pregunta complicada y sencilla a la vez. Espero que las personas que la lean, ante todo pasen un rato entretenido, y bueno, quizá también pretendo que intentemos comprender más a las demás personas cuando nos hablan de sus miedos, ponernos en su piel y no restar importancia solo porque para nosotros no la tenga. Porque en el fondo, todos tenemos una historia y un pasado, que tiene gran valor, pues es lo que ha forjado la personalidad de cada uno.

—¿Estás trabajando en algún proyecto o tienes alguno nuevo en mente?

—¡Sí! Espero que pronto conozcáis a Harry, un muchacho perteneciente a una familia adinerada, que verá cómo su vida da un vuelco, pasando de la noche a la mañana, de vivir en una gran mansión llena de lujos a trasladarse a un reputado sanatorio mental de principios del S. XX…